Algunas curiosidades sobre la maternidad

Siempre llevarás a tu bebé en el corazón

Hay un refrán famoso que dice: “mantenemos a nuestros hijos en nuestros brazos por un tiempo, y en nuestros corazones para siempre”. Todos los padres sabemos que es verdad, pero para las madres, especialmente, es literalmente cierto.

Durante el embarazo las mujeres experimentan un importante cambio físico, sus vientres aumentan de volumen considerablemente pero después del parto otro tipo de magia se expande por todo nuestro cuerpo alterándolo a nivel físico. Esta magia recibe el nombre de microquimerismo, que consiste en una transferencia de células desde el cuerpo de nuestro hijo, durante el período de gestación, hacia nuestro cuerpo.

Estas células que formaron parte del cuerpo de nuestro hijo se quedan instaladas en nuestro cuerpo de por vida.

microquimerismo entre bebe y su madre

El impacto real del microquimerismo se desconoce, pero según algunos investigadores, hay evidencia de que las células fetales pueden:

  • Proporcionar cierta protección contra ciertos cánceres. Por ejemplo, son mucho más frecuentes en el tejido mamario de mujeres sanas que en aquellas con cáncer de mama. Las células fetales son menos comunes en las mujeres que desarrollaron la enfermedad de Alzheimer, lo que sugiere que proporcionan protección para la vida longeva. Las células fetales pueden aportar células madre, generar nuevas neuronas en el cerebro de la madre, incluso a mejorar tu salud cardiovascular.
  • Cuando el corazón está lesionado, las células fetales potencian nuestra respuesta inmunológica contra la enfermedad reemplazando las células cardíacas lesionadas. Estas células se adaptan perfectamente a su nueva funcionalidad dentro del sistema cardiovascular y algunas pueden incluso comenzar a latir.

Sin embargo, la dinámica familiar se complica incluso a nivel celular. Mientras que en muchos casos una gran cantidad de células fetales se asocia a una disminución de las respuestas autoinmunes tales como esclerosis múltiple y artritis reumatoide, en algunos casos la presencia de las células puede accionar o agravar un desorden autoinmune. Los científicos todavía están explorando posibles explicaciones para diferentes resultados.

¿Lactancia materna? La mejor receta para las enfermedades de tu bebé.

Tu cuerpo es capaz de diagnosticar la enfermedad y prescribir su tratamiento

Desde hace ya algún tiempo, son muchos científicos los que han establecido que la lactancia materna proporciona apoyo inmunológico en tiempo real, lo que significa que a medida que tu bebé se encuentra con bacterias y virus, tu propio organismo es capaza de fabricar los compuestos inmunes que tu bebé necesita y pasarlos a través de la leche materna.

lactancia en la salud de tu bebe

¿Cómo funciona?

Cuando un bebé amamanta del pecho de su madre, se crea un vacío. Dentro de ese vacío, la saliva del infante es succionada nuevamente hacia el interior de la madre a través del pezón, a continuación, los receptores en la glándula mamaria leen las señales a partir de la saliva del bebé.

Todo lo que los científicos especializados en fisiología indican que este proceso es una de las maneras en que la leche materna ajusta su composición inmunológica.

Si los receptores de la glándula mamaria detectan la presencia de patógenos, obligan al cuerpo de la madre a producir anticuerpos para combatirlo, y esos anticuerpos viajan a través de la leche materna hacia el cuerpo del bebé, para combatir la infección “.

El beso es otro mecanismo de la madre para chequear la salud del bebé.

Cuando una madre besa a su bebé, su organismo toma una muestra de los patógenos que puede haber en la cara del bebé. Esos patógenos que en el momento se encuentran en el exterior del bebé, concretamente sobre el rostro de nuestro pequeño, es muy probable que posteriormente sean ingeridos por el bebé y se transfieran al interior de su organismo. A través del beso de la madre, nuestro organismo hace una toma de muestras que posteriormente es analizada por los órganos linfoides secundarios de la madre como las amígdalas, donde se inicia la estimulación de células específicas para esos determinados patógenos. Estas células específicas migran hacia el pecho de la madre donde se encargarán de fabricar los anticuerpos que el bebé necesita. (más info)

La compañía de los padres es música para el bebé

Nuestros cuerpos se sincronizan con la música, y a veces, incluso con aquellos que más amamos. Los bebés y sus madres comparten una conexión profundamente fisiológica. En un estudio de la reacción infantil a madres, padres y extraños, una niña fue llevada a un laboratorio donde s ele colocó en un asiento rodeada de cortinas para que no pudiera ver lo que había detrás de ellas. A continuación, la madre se acercó sin que la niña pudiera advertir su presencia visualmente, luego se acercó el padre, y finalmente, un extraño.

La monitorización colocada en el pecho del bebé y los adultos demostró que el bebé sincronizaba su ritmo cardíaco con el de la madre y con el del padre cuando se acercaron, pero ella no sincronizaba su frecuencia cardíaca con la persona ajena.

Los datos sugieren que los bebés y sus padres están entrelazados en una relación homeostática. Además, este estudio encontró que los bebés de 3 meses de edad y sus madres coordinan los ritmos cardíacos cuando las mamás muestran signos de afecto como sonreír. Los bebés tienen ritmos cardíacos más rápidos que los adultos, pero los investigadores encontraron que la relación mamá-bebé desarrolla mayores coincidencias en el ritmo cardíaco que en relaciones bebé-adultos que no son sus progenitores.

La voz puede ser tan reconfortante como un abrazo

¿Qué ocurre cuando le pides a un grupo de niños que improvisen un discurso y lo presenten públicamente exponiéndose a preguntas elaboradas por adultos?. Indudablemente es una situación que les genera muchísimo estrés.

Se realizó un estudio donde los investigadores crearon este mismo escenario, quisieron dar un paso más hacia adelante y trataron de averiguar lo que más ayudaría a los niños a volver a un estado más relajado y, por tanto, productivo para sus objetivos.

Los niños se dividieron entonces en tres grupos, uno confortado por el contacto físico de sus madres, otro por llamadas telefónicas de sus madres y el tercio restante viendo una película considerada emocionalmente neutra.

Se comprobó que La oxitocina aumentó a niveles similares en los dos primeros grupos y no aumentó en la tercera, según revelaron los análisis de orina y saliva. A medida que la presencia de esta hormona crecía, el cortisol (hormona del estrés) se reducía.

Finalmente, se pudo concluir que los niños que llegaron a interactuar con sus madres tenían prácticamente la misma respuesta hormonal, independientemente si lo hicieron en persona o por teléfono.

La forma en la que los bebés nos llaman

Una particularidad más que encontramos dentro de la maternidad es la forma en la que los bebés se dirigen hacia sus madres. Una de las primeras palabras que los bebés empiezan a vocalizar es el sonido “MA” y casi todos los idiomas han tomado esa fonética para la base para la palabra que se refiere a la madre.

El inglés ha escogido “mom”, el italiano “madre”, el Bengalí “Maa”, el español “mamá”, el griego “màna”, etc. Como podéis ver todos guardan una cierta similitud que coincide con establecer un nombre relacionado con la facilidad de los bebés para articular su primera palabra.